“Ahora está en contra, pero en el 2015 voto a favor”

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El diputado Nacional Sergio Wisky (Cambiemos) señaló que María Emilia Soria ahora dice que está en contra de la instalación de la central nuclear, pero en 2015 votó a favor del acuerdo para construirla. Pidió “terminar con la hipocresía y la doble moral”.

El diputado nacional Sergio Wisky (Cambiemos) le recordó a su par, María Emilia Soria (FpV), que el proyecto de la central nuclear es parte de los acuerdos con China celebrados por el gobierno anterior que fueron aprobados en aquel entonces por el Congreso. “De Vido, el mismo al que Soria defendió la semana pasada, firmó el acuerdo por la central”, señaló.

El proyecto de construir otra central nuclear en el país inició con el gobierno anterior, que hizo un acuerdo con la República Popular  China y varios convenios puntuales que fueron ratificados por la mayoría oficialista del Congreso a principios de 2015.
En este sentido Wisky detalló que “entre los que votaron a favor estaba María Emilia Soria, que con una hipocresía total ahora dice estar en contra de lo mismo que apoyó cuando lo impulsaba Cristina Kirchner”.

El diputado sostuvo que “el acuerdo por la central lo firmó Julio De Vido, el ex ministro al que María Emilia Soria defendió la semana pasada, y como muchos otros convenios y contratos que firmaba el kirchnerismo tenía condiciones sumamente desventajosas para el Estado Argentino”. Agregó que “la gestión de Mauricio Macri entendió que este era un compromiso asumido por el país y que había que cumplirlo, pero tuvo que corregir mucho de lo firmado por el gobierno anterior”.

Sobre este punto, Wisky especificó que “el acuerdo firmado por De Vido supuestamente era de cooperación, pero en realidad le asignaba toda la responsabilidad a la Argentina y ninguna a los chinos, que no se hacían cargo de ningún tipo de reclamo ni daban garantías de financiamiento, así como no especificaba ningún tipo de características, ni montos, ni plazos para las obras”. “Tuvimos que corregir el acuerdo para que haya un verdadero compromiso de la contraparte, que exista un precio y un tiempo de ejecución”, afirmó, puntualizando que “a partir de la renegociación hay un financiamiento a 20 años, al 4,8 por ciento anual y que se empezaría a pagar cuando la central esté generando energía y en consecuencia ingresos”.

“Hay que terminar con la hipocresía y la doble moral”, sostuvo Wisky. “No puede ser que algo que es bueno cuando lo hace el propio partido se transforme en malo cuando lo agarran los otros. Los argentinos tenemos que empezar a ser serios y a tener políticas de largo plazo para los temas estratégicos, pero es muy difícil cuando en la política persisten personajes que sólo piensan en sus intereses personales, familiares o partidarios”, concluyó.

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