Quejas por el mal estado del tramo sin pavimentar de la 23

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Transitar por las rutas de la Línea Sur rionegrina es, para algunos, un calvario. Hay tramos como el que une la localidad de Comallo con Jacobacci que están prácticamente intransitables, con piedras sueltas, profundos pozos y muchos guadales. (Foto: Gentileza)

 

En época de mayor circulación por la temporada estival las principales rutas de la Región Sur presentan un estado calamitoso. Sobre todo la Nacional 23 en sus tramos de tierra entre Jacobacci y Bariloche. También la Provincial 6, entre Jacobacci y el límite con Chubut, en cercanías de El Maitén. Como ocurre cada año en esta época, el paso de turistas que busca unir la cordillera con el mar y viceversa por la Región Sur se incrementa y esta condición coincide, generalmente, con el peor estado que pueden presentar las rutas.

Desde la única estación de expendio de combustibles de Jacobacci detallaron ayer que en esta época atienden a más de 800 vehículos por día, número que durante la mayor parte del año disminuye en un 50%.

En el caso de la Ruta 23 el mal estado tiene que ver con la veda de las empresas que construyen el asfalto y tienen a su cargo el mantenimiento de los distintos tramos y también una merma en los trabajos por parte de Vialidad Nacional, situación que también afecta a las rutas provinciales cuyo mantenimiento se corresponde a Vial Rionegrina.

A ello se le sumó un fuerte temporal de viento que azota la región desde hace un mes y la falta de lluvias, condición necesaria para realizar trabajos de mantenimiento. Hoy los tramos de tierra de esta ruta presentan un estado calamitoso que generan un gran peligro para los conductores. Piedras sueltas, serrucho, cortes, profundos pozos y guadales son algunos de los obstáculos que deben sortear los automovilistas, especialmente el tramo que une Comallo con Jacobacci.

“Los últimos 30 kilómetros desde Onelli a Jacobacci están imposibles de transitar. Hay mucha piedra suelta –de voladura utilizada en la construcción de la obra de asfalto– que te destruye los neumáticos. Se hace muy difícil poder transitar por ese sector. Tenés que hacerlo muy despacio”, señaló José Luis Reybaud, un vecino de Bariloche que ayer unió esa localidad con Las Grutas por la Ruta 23. “Pinché una cubierta y cuando llegué a la gomería me dijeron que no servía más. Tenía un corte provocado por una piedra”, agregó.

En tanto, Hernán Valdez, un vecino de El Maitén, que también unió ayer esa localidad con el balneario rionegrino detalló que “de los 200 kilómetros que hay entre El Maitén y Jacobacci, sólo se pueden transitar con normalidad unos 30, entre Mamuel Choique y Ojos de Agua. En el resto del camino hay piedras, serrucho, cortes, pozos… Si venís despacio, el vehículo viene saltando, y si venís fuerte se te destruye”.

Ambos turistas coincidieron con los vecinos de la Región Sur al momento de hablar de la exigencia de la Verificación Técnica Obligatoria al señalar que “está bien que la exijan, pero también el Estado debería mantener las rutas en condiciones”.

Finalmente, quienes transitan habitualmente por la Ruta 23 piden la habilitación provisoria, de los tramos con asfalto que están terminados, pero que no se habilitan al tránsito.

“Los últimos 30 kilómetros desde Onelli a Jacobacci están imposibles de transitar. Hay mucha piedra suelta y es piedra cortante”,

comentó José Luis Reybaud, vecino de Bariloche.
Dato

800

vehículos, la mayoría turistas, por día cargan combustible en la única estación de servicio que se encuentra en Jacobacci.

Fuente: Diario Río Negro

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