Un jacobaccino intenta llegar a la cima del Aconcagua

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Javier “Peque” López integra una expedición que busca llegar a la cima de la montaña más alta de América. Hoy llegó hasta un refugio ubicado a 4.300 metros sobre el nivel del mar. Mañana intentará llegar a los 5000 metros. Se preparo durante un año para este desafío.

 

El jacobaccino, Javier “Peque” López afronta uno de los desafíos más importantes de su vida. Hace cinco días empezó a escalar el  cerro Aconcagua, el pico más alto de América y al mismo tiempo el más alto del mundo fuera de Asia.

La montaña se yergue con 6962 metros de altura en la cordillera de los Andes y se encuentra en el extremo noroccidental de la provincia de Mendoza, en Argentina.

Este desafío se inició hace más de un año cuando decidió inscribirse en una de las agencias que organiza expediciones con el objetivo de hacer cumbre en esta montaña.

Fue así que comenzó a prepararse tanto física como mentalmente. Hace unos meses, en el marco de esta preparación escaló el volcán Lanín. El pasado miércoles viajó hasta Mendoza y desde allí, junto a otros seis integrantes –todos extranjeros- iniciaron la expedición. Hoy, luego de ocho horas de un trekking por terrenos muy difíciles, llego hasta Plaza de Mulas, un sitio ubicado 4.300 metros sobre el nivel del mar. El trayecto hasta esta altura fue desgastante y agotador, razón por la cual, de los siete integrantes de la expedición, solo continúan tres. Según pudo averiguar “Noticias 23”, López se encuentra en proceso de aclimatación y realiza la expedición sin mayores inconvenientes. Solo padeció algunos trastornos en el sueño, pero los pudo sortear exitosamente.

Según afirman los alpinistas con experiencia, la aclimatación es un proceso gradual, codificado genéticamente, y como tal, diferente de una persona a otra. Implica modificaciones en los aparatos respiratorio y cardiovascular, en los riñones, en la circulación cerebral y en la afinidad de la hemoglobina1 por el oxígeno, en el recuento de glóbulos rojos, en el metabolismo del agua y ciertos electrolitos, etc., y son cambios que permiten a la persona desempeñar sus actividades con cierta eficacia y seguridad, a pesar de las condiciones de hipoxia imperantes. Los trastornos para dormir también son muy frecuentes y no siempre todos los que inicia una expedición logran completarla con éxito.

Mañana, la expedición intentará llegar el refugio Canadá. Este trekking tiene una duración de 6 horas y permite alcanzar los 5.000 metros sobre el nivel del mar. Luego retornará a Plaza de Mulas. Esta actividad definitivamente activará todos los mecanismos de aclimatación al cuerpo.

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