Palomas mensajeras, en tiempos de Whatsapp

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El CET Nº 26 de Jacobacci es la primera escuela de Río Negro y la tercera del país en incorporar la actividad colombófila. Los alumnos tuvieron activa participación en todas las tareas.

 

“Es una actividad novedosa para nuestros alumnos. Están muy enganchados y con muchas ganas de aprender sobre las palomas”, señaló Oscar Díaz, un médico veterinario que decidió incorporar la colombofilia como actividad en la currícula escolar del Centro de Educación Técnica 26 de Jacobacci.

Desde hace seis años, el profesional está a cargo de la cátedra de Producción Animal y luego de estudiar mucho sobre el comportamiento y la cría de estas aves, les propuso a los directivos del establecimiento incorporar esta actividad con el objetivo de volcar a los alumnos conocimientos sobre la crianza, reproducción, alimentación y sanidad que se complementan con saberes vinculados a las “construcciones rurales”.

Fue así, que junto a los alumnos elaboro el proyecto que comenzó a ejecutarse hace unos pocos días con la incorporación de las primeras dieciséis palomas y que convierte al CET 26 de Jacobacci en la primera escuelas de Río Negro y tercer escuela del país en enseñar y fomentar esta actividad que data desde hace siglos pasado.

Díaz detalló que junto a otros docentes y alumnos de primero y segundo año, construyeron el palomar y gestionaron ante la Asociación Colombófila Argentina incorporación de las primeras palomas. Este organismo, además de proveerle los animales, les envió alimentos y anillos, entre otras cosas. “Todos los años cuando tratábamos la conducta animal, siempre surgía la de la paloma mensajera como ejemplo y eso les llamaba la atención de los alumnos porque no conocían. Les contaba que en la guerra se utilizaban mucho como medio de comunicación porque son animales que no son detectados por los radares. En lo personal me interesaba mucho. Si bien los objetivos que tenemos los docentes son diferentes a los de los alumnos, el nuestro con esta actividad es poder enseñar lo que es nutrición, higiene, enfermedad, reproducción, etc. y además lo referente a las construcciones rurales”.

En este sentido, los alumnos idearon un palomar con maderas, chapas y alambre tejido y una pista de aterrizaje. Además, comenzaron a familiarizarse con estas aves.

“Al principio no sabíamos nada sobre la colombofilia. Pero es muy interesante y nos está gustando cada vez más. Estamos familiarizándonos con las palomas. Tienen que ser mansas y debemos tratarlas bien, como a cualquier otro animal. Se están adaptando y tomando al lugar. Porque cuando las soltás y vuelan, después vuelven por amor al palomar, porque saben que es el lugar donde van a comer, donde se las va a tratar bien”, detalló, Agustina Varela, una alumna de 2 años.

Por su lado, la directora del establecimiento educativo, María Ester Chaina y la profesora Karina Perdomo, quien está a cargo de las Prácticas Profesionalizantes, coincidieron en que para los alumnos la colombofilia “no deja de ser un hobby”, aunque aclararon que tiene un sentido muy importante dentro de la enseñanza y agregaron que si bien en esta primera etapa el objetivo está centrado en lo referente a la crianza y el cuidado de estas aves, “la idea en el futuro es poder participar en actividades comunitarias como una suelta de palomas en alguna fecha especial. Los chicos están muy entusiasmados” sentenciaron.

Las docentes resaltaron al gran apoyo recibido por la Asociación de Colombofilia Argentina para poder en marcha este proyecto.

 

La colombofilia

¿Qué es?

 

La colombofilia es el arte de criar y entrenar a las palomas mensajeras con fines deportivos, pero se utilizan también en casos de catástrofes, operaciones de salvamento, intercambios de muestras entre hospitales etc. “Es un animal que tiene una capacidad innata para volver a su palomar cuando se le deja en libertad a grandes distancias del mismo.
Tiene un gran sentido de orientación que, con el entrenamiento adecuado y su amor al nido, pueden recorrer muchos kilómetros y siempre van a volver”, sostuvo Díaz. En Argentina es una actividad deportiva con más de 125 años de desarrollo y de la cual es su órgano rector la Federación Colombófila Argentina (FCA).

La práctica de este deporte desarrolla de forma permanente los sentimientos biológicos naturales y sensibiliza hacia la protección de la naturaleza.

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