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La causa por una presunta doble violación cometida por un hombre contra su hija de 15 años había quedado paralizada porque la víctima desistió de la denuncia. Pero el Superior Tribunal de Justicia rechazó ese planteo.

La causa por una presunta doble violación cometida por un hombre contra su hija de 15 años, en Ingeniero Jacobacci, había quedado paralizada porque a poco de avanzar la víctima desistió de la denuncia.

En ese nuevo escenario la fiscalía consideró que no se podía llevar adelante el proceso. Pero en un fallo conocido ayer el Superior Tribunal de Justicia rechazó ese planteo y confirmó la decisión de la cámara criminal local que había denegado un pedido de extinción de la acción penal impulsado la propia fiscalía.

Los jueces del STJ resaltaron que son aplicables al caso las convenciones internacionales sobre derechos de la mujer y sobre acceso a la Justicia de personas en condición de vulnerabilidad, de modo que el tribunal de primera instancia deberá retomar las actuaciones y profundizar la investigación.

La defensa del acusado había argumento de que no se podía llevar adelante el proceso debido al fracaso de la imputación y recurrió la decisión de la Cámara.

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Esto a pesar de que la denuncia inicial daba cuenta de dos agresiones sexuales cometidas por el padre contra su hija en 2012.

El STJ, a través de un fallo que redactó el juez Ricardo Apcarián, sostuvo que de acuerdo a la Convención de Belém do Pará existe la obligación de prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer, y recordó que una investigación de ese tipo puede incluso “ordenar de oficio la recepción de medios de prueba ya conocidos y tomar con la mayor celeridad medidas protectorias de la víctima”, con el fin de asegurar que “ésta preste declaración en condiciones que permitan afirmar que lo hace de modo libre y sin condicionamientos”.

También advirtió sobre la necesidad de evitar una “victimización secundaria” y cita las llamadas Reglas de Brasilia, que la argentina se obligó a aplicar y que garantizan “la protección física y psicológica en todas las fases de un procedimiento mental, con especial atención a los casos de violencia intrafamiliar”.

Fuente: Diario Río Negro

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