Detectan ocho casos de hidatidósis en operativos realizados en Ñorquinco y Río Chico

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Salud realizó operativos de control y prevención de hidatidósis en la población de ambas localidades.  Se realizaron 320 ecografías.


En el marco de operativos de control y prevención de la hidatidosis realizados por profesionales del Departamento de Zoonosis del Ministerio de Salud de la provincia,  se detectaron ocho casos nuevos de hidatidosis en humanos. Siete de ellos fueron en población adulta y uno en un niño de 15 años.

En este nuevo operativo  se realizaron controles de catastro ecográfico poblacional para la prevención de hidatidosis en las zonas de Ñorquinco y Río Chico. En este sentido se realización de 320 ecografías. Además se realizaron seguimientos a pacientes rurales ya controlados.

Para esta jornada se reunió a siete ecógrafos y médicos ecografistas provenientes de Viedma, Bariloche, El Bolsón, Ñorquinco y Valcheta.

Al respecto, el responsable del Programa de Prevención de Hidatidosis, Marcos Arezzo,  explicó que “el diagnóstico precoz es fundamental para el tratamiento oportuno y para iniciar un protocolo de seguimiento del caso”.

Agregó que “con los casos detectados se realizó una muestra de sangre y se va a realizar una evaluación ambiental de las viviendas de las personas a las cuales los resultados le dieron positivos”.

En las jornadas, se realizaron además encuestas epidemiológicas con residentes de Salud Ambiental.

Este operativo, además de servir para el diagnóstico precoz de casos, se encuentra en el marco del proyecto PERITAS, que estudia la epidemiología de la enfermedad en diferentes países, y del cual Río Negro es la única provincia argentina que forma parte.

La hidatidosis es una enfermedad producida por el parásito Echinococcus granulosus, que transmite el perro a través de su materia fecal. Al eliminarla también disemina huevos del parásito que contaminan el agua, el pasto y la tierra. A través de esos elementos llegan a las ovejas, formando quistes en sus órganos. Si el perro es alimentado con esas vísceras enfermas, en su intestino se forman otra vez los parásitos, generando nuevamente el ciclo.

La infección se produce cuando los huevos del parásito llegan a la boca de las personas, principalmente de los niños, y esto ocurre por actividades como: darle besos al perro, dejarse lamer por el animal, comer verduras contaminadas, o tomar agua contaminada, por ejemplo.

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