Compartir


El intendente de Pilcaniyeu, Néstor Ayuelef, detalló cómo vive el vecino de ese pueblo la pandemia mundial.

Con mil habitantes urbanos y unos 300 rurales, el jefe comunal confesó que estos últimos son los más difíciles de controlar. Las medidas que se han tomado, los cambios que se generaron y cómo los habitantes se han adaptado.

– Pilcaniyeu no tiene casos de coronavirus, eso le debe dar tranquilidad…

Néstor Ayuelef: – No tenemos casos y eso nos deja muy tranquilos. Estamos tratando de adaptarnos a las directivas del gobierno nacional y provincial y adaptando a las cuestiones del lugar. En su momento cerramos dos accesos y dejamos uno, para controlar egresos y los ingresos. Ojalá todas estas medidas nos lleven a que no tengamos casos. Nosotros no tenemos nada, no hemos tenido casos sospechosos, ni siquiera un resfrío gracias a Dios, con la gente que está permanentemente en el pueblo, estamos muy bien.

– ¿Cómo se lleva el habitante de Pilcaniyeu con el aislamiento?

N.A.: – Como sociedad nos costó entender el objetivo de la cuarentena. Mucha gente inventaba cualquier cosa para salir a Bariloche, ciudad con la que estamos muy vinculados, nos manejamos como si fuéramos un barrio de Bariloche. Todo lo que hay que hacer: compras, trámites, se hacen en Bariloche. Sobre todo el abastecimiento de los alimentos y su compra en los supermercados, porque así se ha manejado la gente toda su vida.

E.C – No debe ser sencillo pararlos…

N.A.: – No. Cuando la gente cobró el sueldo los primeros días de abril, hubo mucha gente queriendo ir a Bariloche con cualquier excusa. Es medio incontrolable la cuarentena en ese sentido. En el pueblo en sí no hay problema, el 99% de la gente entendió, se queda en su casa, no sale y cumple con el aislamiento social. Lo que nos cuesta hacer cumplir son las compras y ahora surge el tema de las farmacias, la escasez de combustible, la carne que no se ha resuelto. Son cuestiones que cuestan adaptarlas.

– ¿Cómo cree que impactará el aislamiento en la economía?

N.A.: – Va a ser duro el impacto. En Pilca mucha gente depende de la Municipalidad, o lo que se genera desde el municipio y si se cumple esto de que los ingresos coparticipables se reducen en un 40%, ese dinero no lo vamos a tener para obras o para actividades. En el ámbito privado se genera menos con lo comercial y lo rural. Muchos vecinos dependen del Estado y si a nivel nacional se complica el Estado, nos va a complicar a todos.

– ¿Cómo se informa a la población en el marco de la pandemia?

N.A.: – En ese sentido no es difícil, con un comunicado que salga en las radios de acá llegamos a toda la gente. Lo que nos ha pasado es que desde la Municipalidad no hemos podido parar y trabajamos más que nunca. Sobre todo, porque acá no estamos preparados para esto y todos los insumos que requiere la emergencia sanitaria se consiguen en Bariloche. Incluso, como la información que recibíamos desde Nación ha ido va variando, fuimos haciendo cosas diferentes que fueron modificándose con el correr de los días. Acá se compraron trajes especiales, se desinfectaron autos en la entrada del pueblo y todos los días se aprende algo distinto y se van agregando cosas. Y fueron acciones en las que se destinaron fondos. Esas cuestiones que se van cambiando día a día en el país y en la provincia, es en lo que cuesta ponerse de acuerdo, que llevan tiempo adaptarlas a la gente y no es fácil.

LEER  Adjudicaron las obras para abastecer con energía renovable a tres localidades rionegrinas

– Hay medidas que implican cambiar costumbres de toda una vida…

N.A.: – Nosotros tenemos zona urbana y zona rural dentro de nuestro ejido. Una cosa es contener a los pobladores de la zona urbana, es lo más fácil porque están a la vista. Pero a los pobladores rurales es más difícil controlarlos, porque no sabemos que movimientos tienen por más controles que haya. En cambio a los del pueblo los ves salir y entrar. Ahora denunciamos a una persona que rompió la cuarentena y se fue, además que tiene a los padres con problemas de salud. Es una irresponsabilidad, porque pone en riesgo la salud de su familia y la de todo el pueblo. Esa gente no es viva, es irresponsable y eso hay que entenderlo de esa forma, no hay otra. Hay gente que vive en Bariloche y que tienen sus campos acá y no podemos evitar que ingresen, pero no sabemos qué vida llevan allá.

– ¿Y cómo manejan las actividades obligatorias, en las que tienen que ir sí o sí a Bariloche?

N.A.: – Hay cosas que sí o sí se necesitan de Bariloche, como complejidades de salud, embarazadas que se realizan controles. Pero con las nuevas directivas de Nación, por ejemplo una embarazada si va a Bariloche con su marido, cuando vuelvan a Pilca van a tener que aislarse dos semanas y lamentablemente lo van a tener que hacer. Hoy ir a Bariloche, significa volver y estar aislado 15 días. Entonces, van entendiendo que ya no se puede salir por cualquier cosa.

– ¿Cómo se abastecen?

N.A.: – Por ahora no tenemos problemas de desabastecimiento. Los mercados de acá ya no van más a los grandes mayoristas de Bariloche, sino que son ellos quienes traen la mercadería. Cuando empezaron a aumentar los casos confirmados en Bariloche, los mismos comerciantes de Pilcaniyeu decidieron no ir más. Tuvo que pasar eso para que lo entiendan, pero cuando los primeros días se lo decíamos nosotros, había que atajarlos eh (risas), eso es lo más difícil de todo para nosotros, hacer entender la importancia del aislamiento.

Fuente: El Cordillerano

Comentarios