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La gente del campo realiza las habituales labores con total normalidad. La vida en el campo de la familia Mariguan es una situación que se refleja en la mayoría de las familias rurales de la Región Sur rionegrina. (Foto: Gentileza)

A diferencia de lo que ocurre en los pueblos y las grandes ciudades, donde prácticamente todo está paralizado, la vida en la zona rural no ha sufrido alteraciones en la meseta rionegrina. Los pobladores realizan las habituales labores con total normalidad.

José Luis Mariguan vive en un campo del paraje Quetrequile, a unos 30 kilómetros al sur de Jacobacci. Junto a él están sus padres Elsa Rivero y Gregorio Mariguan. (Foto: José Mellado).

No están tan expuestos al contagio de coronavirus o de cualquier otra enfermedad. El aislamiento y la soledad, de alguna manera los protege, ante la situación que afecta al mundo.

“Acá estamos tranquilos.. Más protegidos. Prácticamente no tenemos contacto con nadie. En el campo estamos más seguros que en el pueblo” señala José Luis Mariguan, quien cuida un campo familiar en el paraje Quetrequile, a unos 30 kilómetros al sur de Jacobacci por la ruta provincial 76.

El hombre vive un zona rural junto a sus padres, Elsa Rivero y Gregorio Mariguan. Considera que es el lugar en el que “están más protegidos y más tranquilos”.

En la inmensidad de la meseta rionegrina viven dispersos unos pocos pobladores. (Foto: José Mellado).

“Están conmigo desde hace un tiempo. En este momento debemos cuidar mucho más a las personas mayores, a los abuelos. Así que…, si no me piden ir a Jacobacci, los voy a tener acá conmigo el tiempo que sean necesario” agrega.

Como lo hace habitualmente, casi todos los días, José Luis ensilla su caballo y sale a recorrer el campo para controlar dónde y en que estado se encuentran los animales y también para evitar que sean presa fácil para los depredadores.

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Don Gregorio Mariguan (82 años) se siente más protegido en el campo, junto a su esposa e hijo, ante la pandemia. (Foto: José Mellado).

“Hay que andar… en los ultimos meses ha presencia del zorro es cada vez mayor y hay cuidar los pocos animales que tenemos” afirma.

Una vez a la semana, el hombre viaja a Jacobacci a buscar alimentos, leña y forraje, entre otras cosas. “Voy y vuelvo en el día. Acá, en el campo, el uso del barbijo es innecesario, pero cuando voy al pueblo creo que si. Por eso cuando voy me lo pongo. Todavía tengo algunos que me quedaron de la época de la ceniza”.

Admite estar informado “por la radio” sobre la situación que vive el mundo por el coronavirus y no oculta su preocupación. “Escuchamos todos los días la radio y nos enteramos que pasa en el pis, en la provincia y en Jacobacci…. vaya a saber cuándo se va a terminar esto. Debemos cuidarnos mucho Ojala sea pronto. Hay que seguir adelante” sentencia.

La vida en el campo de la familia Mariguan es una situación que se refleja en la mayoría de las familias rurales de la Región Sur rionegrina.

Fuente: Diario Río Negro (José Mellado)

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