Cordón sanitario en Jacobacci: historias de “los que quedaron del otro lado”

Compartir

Productores de la zona no pueden ingresar a la ciudad a proveerse de alimentos, leña, medicamentos y gas, entre otras cosas. Llegan hasta los retenes impuestos en los accesos y allí son abastecidos por familiares y amigos.

Campesinos de la zona de Jacobacci buscan diferentes estrategias para sortear las difíciles condiciones del tiempo que castigan en ésta época a la región y el cordón sanitario impuesto en ciudad para frenar los contagios por coronavirus.

Debido al cordón sanitario, diariamente los campesinos llegan hasta los ingresos a la ciudad a proveerse de mercadería. (foto: José Mellado).

Si bien, admiten estar acostumbrados a la nieve, el frío intenso y hasta el aislamiento, el impedimento de poder ingresar a la ciudad les genera algunos inconvenientes.

Desde hace dos semana, la zona está cubierta de nieve. En algunos sectores, escarchada y con acumulaciones que llegan hasta los 60 centímetros de altura. Salir de los campos, no es tarea fácil para los campesinos.

El gas envasado, un elemento vital para calefaccionarse en el campo. (Foto: José Mellado)

Las experiencias vividas, afrontando situaciones extremas, les han permitido agudizar el ingenio y, siempre, salir airoso… Si no se pueden trasladar en vehículos, lo hacen a caballo, por más que el mismo trayecto a recorrer demande más tiempo.

https://www.facebook.com/diariorionegro/videos/1226307721054880/

Pero ahora, deben enfrentarse con algo que no estaba en los planes de nadie. El cordón sanitario. A raíz del brote de coronavirus que afecta a la ciudad, desde el pasado 25 de junio rige no puede ingresar ni salir nadie de Jacobacci.

“Se pone complicado cuando tenemos que proveernos” señala Jorge Sepúlveda.. El hombre vive con su familia en un campo Carrilaufquen Grande, distante a 75 kilómetros al norte de Jacobacci. Son dos adultos y tres niños lo que permanecen en la zona rural.

La leña no pueda faltar en el campo… (Foto: José Mellado)

“Estamos acostumbrado a estar en ésta época en el campo, pero ahora se nos dificulta por no poder entrar al pueblo a comprar lo que necesitamos para vivir en campo” agrega.

El hombre detalla que en los últimos años muchos productores han podido instalar en sus campos equipos de comunicaciones a través de los cuales, avisan a amigos y/o familiares lo que necesitan para que se los acerquen hasta los retenes que funcionan en los ingresos a ciudad.

En este sentido, Fabián Ñancucheo, admitió que en la medida que se puede siempre está dispuesto a dar una mano. “Si bien la gente del campo toma sus recaudos y lleva provisiones para permanecer varios días, hay productos, como los lácteos y medicamentos que tienen fecha de vencimiento y necesita proveerse”.

Los campesinos llegan para los accesos a buscar alimentos, combustible, etc. (foto: José Mellado)

Cada vez que Sepúlveda y otros vecinos del campo lo convocan, Ñancucheo realiza las compra de forraje, alimentos y medicamentos y se los acerca a los productores que llegan hasta los retenes.

“Por suerte hoy es más fácil poder coordinar este tipo de acciones. Los campesinos tienen equipos de VHF y también en algunos sectores tiene señal de celular. Coordinamos y nos encontramos en el reten para hacer el intercambio” afirma.

A pesar de las dificultades, los campesinos son conscientes que se viven tiempos difíciles por la pandemia y que lo mejor es respetar la normas vigentes.

“Es importante que nos cuidemos todos.. Hay que poner lo mejor que tenemos. Nos vamos a quedar en el campo.. Mi mamá, Elba Manquillán, cumplió 80 años -el jueves- y no pude compartir con ella. También extraño a mis hijos y a mis sobrinos, pero es necesario que nos quedemos cada uno en su lugar” señaló visiblemente emocionada Iirene Namucura. Desde hace 20 días, la mujer permanece, junto a su esposo y a una de sus hijas, en un campo ubicado a unos 40 kilómetros de Jacobacci.

“Yo tenía que venir a cobrar, pero no puedo ingresar a Jacobacci.. No queda otra que esperar a que pase esta situación que estamos viviendo con la pandemia. Por suerte tenemos gente que nos da una mano y nos alcanza lo que necesitamos. Lo trae a los retenes.. Sino sería más complicado todavía” agrega Juan Carlos Carrillo, quien trabaja como puestero en un campo de Pozo Niyeo.

Casi a diario, numerosos campesinos llegan hasta los retenes impuestos en los accesos a Jacobacci, a proveerse de alimentos, combustible, leña, gas, medicamentos, etc.. Y deberán hacerlo, al menos, hasta el próximo 13 de julio.

Fuente: Diario Río Negro

Comentarios