“Arte del telar, la tejedora María y el matrón sin dueño»

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Una prenda, confeccionado con lana de oveja con la ancestral técnica indígena, está a la venta en El Cuy.

La tejedora María González de 48 años de edad, nació en el paraje de Chasico y se estableció en El Cuy. Siempre recuerda su cambio de destino, a consecuencia de una gran nevada en 1984.

Destaca que aprendió el arte del telar por terceros, que no le resultó nada fácil, pero que llegó a la meta del conocimiento y el logro de poder compartirlo.

“Para ser una tejedora, se tiene que comenzar con el manejo de la lana No se trata de llegar y tener lista la prenda. Primero se inicia con el hilado y después recién se comienza”,explica María.

Enfatiza que para ser una buena tejedora, se tiene que aprender manejo del vellón de la lana, reconociendo las características de un telar y todo lo que conlleva dicha actividad.

En el Cuy, localidad en la que reside actualmente María, se encontra la asociación civil MILIKILIN HUITRAL l,con una trayectoria de 32 años al servicio de las tejedoras. Allí realizan sus trabajos diariamente.

“Tengo 17 años de trabajo en el taller como tejedora a telar. Mis comienzos los viví en ese lugar, cuando mis hijos eran chicos. Ahí aprendí tejido, teñido con yuyos y con anilina. Fui aprendiendo de a poco. Mi historia se encuentra en el taller hasta el día de hoy» cuenta la tejedora.

La gran obra del «Matrón», que tiene a la venta, superó todas sus expectativas como resultado de una idea que sostenía hace un tiempo.

«Fue una idea mía, querer armar un tejido grande. Al tener lana, dije: voy aprovechar y hacer ese matrón. Y si lo puedo vender bienvenido sea» expresó González.

El matrón de la tejedora, con sus delicados detalles de figuras de rombos, es resultado de un trabajo contínuo en el taller. Su creación le llevó un mes y 15 días, con una dedicación de cuatro horas diarias. El mismo se encuentra teñido con anilina, por eso los colores vívidos. «Lo tengo a la venta, la mano de obra y el tiempo que estuve trabajando en él, es lo que le da el valor» resalta María.

El taller es el lugar ideal para la creación de los tejidos porque se cuenta con el espacio adecuado para que las delicadas prendas no se ensucien, además del famoso salón de teñido, piletas y mecheros.

González, antes de comenzar el ejercicio del telar ya sabía hilar. Recuerda sus trabajos con la lana de oveja y cada vellón que sus propias manos separaron. Destaca a dos mujeres que fueron sus maestras: Orfelia Gonzales y Rosa Riquelme, ambas oriundas de El Cuy.

Toda la lana hilada, se realiza con las manos propias de las artesanas, como los teñidos con yuyos y anilinas. El taller MILIKILIN HUITRAL se encuentra ubicado sobre la ruta N°6, en el acceso norte a la localidad, sobre mano izquierda. Todo aquel que quiera acercarse a realizar visitas o a comprar tejidos artesanales puede acercarse a la asociación. El delicado matrón creado por María González todavía espera dueño.

Fuente: Noticias Los Menucos.

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