CAMIR emitió un comunicado en el que aboga por «el estricto cumplimiento normativo, con previsibilidad y seguridad jurídica, así como por el agotamiento de las instancias de diálogo y adecuación antes de afectar la continuidad de la actividad».
La Cámara de Minería de Río Negro (CAMIR) manifestó su preocupación por el impacto de la paralización de las tareas en el yacimiento de Calcatreu, decretada por el Gobierno de Río Negro frente a incumplimientos de la empresa Patagonia Gold. La entidad advirtió sobre la estrés que genera el freno de las actividades en toda la cadena de valor de la industria minera.
CAMIR emitió un comunicado en el que aboga por «el estricto cumplimiento normativo, con previsibilidad y seguridad jurídica, así como por el agotamiento de las instancias de diálogo y adecuación antes de afectar la continuidad de la actividad».
Desde la entidad que agrupa a los actores de la industria en la provincia, remarcaron que «el respeto por las normativas vigentes -incluyendo los controles correspondientes y la aplicación de la Ley Provincial 5.804 (80/20)- constituye un pilar indiscutible para la actividad. Al mismo tiempo, manifestamos nuestra preocupación por el impacto que la paralización de tareas genera en el sector productivo, en tanto introduce incertidumbre y puede afectar la confianza necesaria para futuras inversiones en la región. En ese sentido, consideramos importante que las observaciones planteadas puedan ser encauzadas, siempre que resulte posible, mediante instancias de diálogo y adecuación».
«Nos preocupa especialmente el impacto que la interrupción de las actividades genera en toda la cadena de valor de la industria minera», agregaron. E indicaron que «el cumplimiento de la ley, los controles y la transparencia en la contratación local son premisas que apoyamos y fomentamos desde CAMIR; pero consideramos fundamental que las eventuales diferencias administrativas o técnicas puedan abordarse a través de las instancias institucionales correspondientes, procurando soluciones que permitan compatibilizar el cumplimiento de las obligaciones con la continuidad de la actividad».
La entidad explicó que la interrupción de la operación de un yacimiento afecta a los trabajadores, a los proveedores locales y a la imagen de Río Negro como destino de inversión.
En este marco, CAMIR instó a los representantes del proyecto Calcatreu y al Gobierno Provincial a «mantener abiertas las mesas de diálogo para subsanar los requerimientos con celeridad, garantizando que el rigor de los controles estatales y la protección de la mano de obra rionegrina puedan coexistir con el resguardo de la seguridad jurídica, la estabilidad laboral y el crecimiento sostenible de la minería en la provincia, que está dando sus primeros pasos en la rama metalífera».
Fuente: ADN