Nuevos aranceles y un esquema digital para trámites son algunos de los cambios introducidos por la reforma integral del gobierno nacional.
El gobierno nacional oficializó una reforma del Registro de la Propiedad del Automotor mediante las Resoluciones 306 y 308 del Ministerio de Justicia, publicadas en el Boletín Oficial.
La misma forma parte del Plan Nacional de Digitalización y Reorganización Integral del Sistema Registral Automotor. La iniciativa apunta a modernizar el sistema a partir de la digitalización de documentos y la facilitación del acceso a los servicios registrales mediante plataformas digitales.
Con esto, se apunta a que los usuarios puedan realizar gran parte de las gestiones de manera remota, con el objetivo de reducir tiempos administrativos, disminuir costos y eficientizar el servicio.
La digitalización de los archivos físicos permitirá centralizar la información en un sistema único y facilitar la consulta de antecedentes. También se promoverá más interoperabilidad entre los distintos organismos públicos. Por otro lado, la reforma también establece la reorganización progresiva de los más de 1.500 registros seccionales distribuidos en todo el país. Es importante aclarar que si bien el gobierno apunta a favorecer la digitalización seguirán funcionando oficinas presenciales para asistir a quienes no tengan acceso a herramientas tecnológicas.
También se modifica el modo en que se liquidarán los ingresos de los encargados de los registros automotores. Los responsables de cada oficina percibirán el remanente de la recaudación luego de descontar los costos correspondientes a los trámites realizados y a los insumos utilizados durante cada período.
Uno de los principales cambios es la creación del Módulo de Registro de la Propiedad del Automotor (MRPA), que servirá para establecer el valor de todos los aranceles aplicables a los distintos trámites registrales. Inicialmente tendrá un valor equivalente a a 0,5 Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), índice elaborado por el Banco Central. Inicialmente, el MRPA tendrá un valor equivalente a 0,5 Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), índice elaborado por el Banco Central, y su valor se actualizará cada cuatro meses en base a la cotización de la UVA correspondiente al día hábil anterior al inicio de cada periodo.
El nuevo sistema comenzará a regir el 4 de agosto.